Todo cambio implica adaptarse a una
nueva realidad y la irrupción de las TIC en la sociedad ha dado lugar a un
nuevo modelo educativo. Educar en una sociedad digital, no significa introducir
iPads, pizarras digitales o portátiles en el aula, sino que debe comportar un
cambio conceptual y metodológico, una nueva manera de enseñar y de aprender, distintos
papeles del docente y del alumnado; en definitiva, un nuevo modelo que eduque
en las competencias básicas digitales requeridas para ser buenos ciudadanos.
Pero el actual sistema educativo no
capacita a los estudiantes para llegar a ser autónomos y tener capacidad
crítica para utilizar de manera responsable las TIC. Para empezar porque existe
una importante brecha entre profesores y lo que se ha denominado nativos digitales.
El uso de las TIC en el aula logra
despertar el interés en los alumnos y profesores posibilitando la mejora de sus
habilidades creativas, comunicativas y colaborativas, haciendo factible acceder a mayor cantidad de
información. Su utilización debe ser correcta para que realmente se pueda
formar y educar a los estudiantes, y se obtenga el máximo rendimiento de cada
una de las herramientas que hoy en día hay disponibles. La siguiente infografía
muestra una posible aplicación de las TIC al aula:
La
educación necesita ser actualizada y adaptada a los momentos que estamos
viviendo, para eso los docentes tenemos que estar formados en competencias
digitales, y así lograr una transformación educativa. Este vídeo de Jordi Adell muestra claramente a qué nos
referimos o deberíamos referirnos cuando utilizamos este término, y en este otro, algo extenso pero muy interesante, se habla de los profesores
y ciudadanos digitales, pero sobre todo sobre del concepto de competencia
digital en su totalidad, atendiendo al trabajo del docente. Otra
versión del mismo tema lo encontramos en http://www.youtube.com/watch?v=V_HOIsP-Ix8, donde Manuel
Area, profesor de la Universidad de La Laguna hace un extenso repaso por la
historia de la enseñanza hasta llegar a la escuela del siglo XXI, exponiendo
sus ideas sobre qué debemos enseñar, los criterios para la planificación y
estudio de las actividades así como algunos ejemplos.
Aparecen
en la red multitud de definiciones y descripciones de lo que se ha denominado identidad digital, algunas intentando
explicar eso que llaman identidad analógica frente a esta otra nueva, que ya no
lo es tanto (http://solegarces.blogspot.com.es/2013/08/la-gestion-de-la-identidad-digital-una.html); unas,
mostrando sus propiedades ( ver pp. 7 y 8,
https://www.inteco.es/file/bR_KR0gfClP6gqdnJquPKw); otras, aclarando sus ventajas y riesgos (http://www.slideshare.net/Computeitor/identidad-digital-riesgos-y-beneficios-15422724).
Así,
me gustaría destacar las ideas expuestas
en el blog de Belén
Alcaraz Pascual al respecto, donde hace hincapié en la necesidad imperiosa de
que los alumnos aprendan a utilizar su ID en el centro educativo ya desde los
últimos cursos de Primaria, y propone una serie de enseñanzas a seguir. También me ha gustado este otro artículo de
Francesc Llorens titulado “Identidad
digital e innovación en los centros educativos”. En él
propone que el centro proporcione, mediante sus plataformas digitales servicios
de distinto tipo, a saber, informativos, interactivos, comunicativos y
participativos. Plantea, asimismo, la construcción de una “marca” en las redes
sociales, la de una PLN junto con estructuras digitales propias que se enmarquen
dentro de diferentes proyectos de aprendizaje.
Todas ellas intentando aunar nuestras
personas y personalidades con los datos que aparecen en la red. Pero para
nosotros profesores, existe un reto:
cómo utilizar esa identidad digital en el marco de la docencia, cómo integrarla
en nuestros centros educativos. Una apuesta muy interesante es la que hace
sobre la tecnología
educativa emergente que pronto veremos en el aula.
Centrándonos
ya en experiencias en el aula, estas son mis dos propuestas para ser llevadas a
cabo:
En primer lugar, los alumnos deberán
utilizar GOOGLE DRIVE como base para
realizar un Project sobre los
Beatles. He elegido esta opción dado que no es sólo un servicio de almacenamiento en la nube y en todas las carpetas de nuestros
ordenadores y dispositivos móviles, sino también una importante y
potente herramienta para el trabajo
colaborativo, ya que permite que un equipo de trabajo pueda manipular un mismo
documento sin que importe la distancia física que exista entre sus miembros.
El
nivel en el que se podría llevar a cabo es 3º ESO y formaría parte de lo que en
nuestra asignatura se llama CLIL (Content and
Language Integrated Learning), en
español, Aprendizaje Integrado de
Contenidos y Lenguas Extranjeras. Su temporalización sería de ocho horas
lectivas, es decir, dos semanas y los plazos aparecerían indicados utilizando
Google calendar.
La clase estaría dividida en grupos heterogéneos y
cada uno tendría que realizar un proyecto, actividad que facilita y potencia su
autonomía y seguridad dentro del aula, utilizando la herramienta de
investigación y sus posibilidades (que ayuda a encontrar información relevante,
imágenes, mapas y bibliografía, todo lo cual puede ser incluido en un documento
desde la misma interfaz). Uno trabajaría sobre la creación de un banco de
fuentes sobre el grupo, otro redactaría una biografía sencilla y adaptada a su
nivel basándose en Google académico, otro seleccionaría una canción e
intentaría realizar ejercicios de traducción y sinónimos con la opción del
diccionario, y el último prepararía una presentación que incluyera Google Mapas
y un vídeo. Cada grupo expondría su proyecto frente a la clase como actividad
final.
Como actualmente el fenómeno de mayor relevancia actualmente en
Internet son las redes sociales, espacios de interacción con multitud de
posibilidades, tanto a nivel personal como profesional, hemos elegido una
actividad de aula con TWITTER pensada
para alumnos de 4º ESO, y sobre un cierto tópico frecuente en nuestra asignatura,
The British Museum.
Para
comenzar, la profesora utilizará Twitter como tablón de anuncios, notificando a
los estudiantes las tareas a realizar. Se les pedirá como primea actividad que
busquen información en la red sobre el museo y tuiteen los distintos enlaces
que vayan encontrando organizándolos en listas. Luego, para practicar la
expresión escrita y su capacidad de síntesis, cada uno deberá redactar dos
tuits, uno con información básica (horarios, localización, entrada, …) y otro
sobre los distintos departamentos de que consta. Todos utilizarán el mismo hashtag, lo que
facilitará el seguimiento del tema y su posterior uso como punto de partida
para una práctica oral. Finalmente, como actividad de evaluación, tuitearán su
opinión personal sobre las actividades realizadas.
En fin, estas son mis dos propuestas de actividades. Espero que os parezcan interesantes.

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